LA MANCHA CON MINÚSCULA
El pasado jueves 4 de abril tuvimos nuestro cuarta sesión del club de lectura. La novela elegida para esta ocasión fue La mancha (Plaza & Janés, 2024). Esta es la primera novela de Enrique Aparicio, periodista cultural y activista LGTBIQ+ muy conocido por su actividad como podcaster.
La novela se sitúa en el verano de 2013, cuando la crisis económica obliga al joven Valentín a abandonar su vida en Madrid y regresar al pueblo manchego del que huyó años atrás. El regreso no resultará nada fácil y le obligará de nuevo a convivir con el miedo al rechazo y la asfixia de sentirse diferente en un entorno rural.
La "mancha" del título no sólo evoca un espacio geográfico sino también esa marca o estigma con el que el protagonista ha tenido que cargar durante toda su adolescencia a causa de su identidad sexual.
Aparicio se sirve de sus propios recuerdos y vivencias para construir un relato crudo, pero también lleno de ironía y ternura sobre la salud mental, el autodescubrimiento y la reconciliación con el propio origen.
Estos son algunos de los fragmentos seleccionados por los participantes que más les han conmovido o llamado la atención:
"En este tramo de la tarde, de día, de verano deprimente, soy materia a la deriva en el mismo líquido del que escaparon unas criaturas ancestrales para colonizar la tierra con un esfuerzo evolutivo que, teniéndome como resultado, me parece del todo infructuoso. Una pérdida de tiempo de millones de años".
"El golpe que no llega está siempre llegando. La herida que no llega a abrirse cómo se puede cerrar..."
"Ninguna panda de críos me esperó a la salida del colegio para pegarme una paliza. Y, aún así, una presión ambiental que todos aceptábamos me tenía convencido de que eso acabaría ocurriendo porque era lo normal. Esperar el golpe, siempre esperar el golpe".
"Mi casa, mi infancia, casi siempre en silencio. Mi padre en el campo, mi madre ocupada, yo dibujando [...] Una familia silenciosa en un hogar silencioso, donde no se habla de lo que ocurre de piel para adentro [...] Mis padres y yo nos queremos, pero en silencio, como se quiere en La Mancha, donde expresar el cariño es la forma más inmediata de ponerlo en peligro".
"Qué fatalidad cuando los tiempos entran en los cuerpos, cuando el siglo que te toca decide que tu existencia no puede continuar sin pagar un peaje elevado".
"Un día me fui y dejé aquí todo el miedo, toda la culpa y toda la vergüenza que pude. Me los encuentro ahora, hechos una bola de ropa sucia intacta donde la dejé. Una vez me fui y he de hacerlo una segunda, pero en esta ocasión la culpa, el miedo y la vergüenza se van a quedar tendidos como sábanas al sol, recuperando su pureza".
"Enhebro su brazo en el mio y echamos a andar".
¡GRACIAS A TODAS Y TODOS POR VUESTRA PARTICIPACIÓN!

